Tengo varios días con una idea en mi cabeza, no esperar mucho de las personas y trato, juro que trato de no hacerlo, en el momento en que mi corazón o no se que mala influencia dañe mi ser y ocasione en un deseo irreal de esperar una acción positiva, buena, amable, cursi o romántica de alguna de las personas que me rodean…juro que recuerdo mi idea original y reprimo, suprimo o minimizo esa luz blanca que nubla mi vista; pero hoy Dios o ese ser supremo al que Ricardo constantemente le grita desde lo más profundo de su interior ¡Que mamón he! Me dio una señal de que puedo sorprenderme un poco o un mucho de las reacciones o actitudes de las personas.
Una prueba de esto es el queridísimo profesor Luís Esquivel (esto último fue sarcasmo) quien se encarga de hacerme sentir la más pero más mediocre de las periodistas futuras a egresar de la Facultad de Ciencias de la Comunicación, he llegado a pensar que su trabajo más que impartir sus conocimientos a los futuros comunicólogos en mencionada institución, su función real es la de ser un filtro, un enorme filtro del cual solo acreditaran un porcentaje mínimo de los estudiantes que van en busca del sueño periodístico y claro esta que dentro de esa mínima cantidad de afortunados, otra cifra aún mas pequeña es la que quedara de porvida con un lastre psicológico en honor a este hombre; pero volviendo al punto de las sorpresas este hombre me dio una de las pocas sorpresas más dulces y placenteras en este día y es que me califico mi penúltima tarea de Periodismo Internacional con esta frase: “Muy buena redacción con excelente entrada noticiosa. Un solo error: yankees. (con doble e)”, bueno un error lo tiene cualquiera, eso que ni que!!
En fin los dejare con mi tareita que en verdad me costo un rato, un gran rato de búsqueda de información y otro rato de tirarle un verbo marcador…
Seis días de Benedicto en USA

El mensaje de paz y armonía que el sumo pontífice proclamó por el vecino país, dejo un agradable sabor de boca y una gran carga de esperanza ante las atrocidades que acongojan a los norteamericanos y el resto del mundo
Sandra Moreno.- “Que Dios bendiga a Estados Unidos” fue la frase que exclamó el Papa la noche del domingo durante su visita al mencionado país, esto durante la ceremonia de despedida que fue oficiada por el vicepresidente estadounidense, Dick Cheney, para después abordar el avión que se encargaría de trasladar al pontífice hasta Roma.
Durante la misa efectuada en el estadio de béisbol de los Yankes, en el barrio Bronx a donde acudieron 55,000 fieles, Benedicto XVI dijo: “Todos los signos externos de identidad, todas las estructuras, asociaciones o programas, por válidos o incluso esenciales que sean, existen en último término únicamente para sostener y favorecer una unidad más profunda que, en Cristo, es un don indefectible de Dios a su Iglesia".
Durante los seis días que duró la visita de su santidad a las tierras norteamericanas, realizó varias visitas en donde resaltó sin lugar a dudas su presencia en la denominada “Zona Cero” lugar en donde quedo el triste recuerdo de los atentados a las Torres Gemelas el pasado 11 de septiembre del 2001.
"Te pedimos que por tu bondad concedas la luz y la paz eternas a todos los que murieron aquí", dijo el Papa, tras arrodillarse unos minutos en silencio frente al lugar del peor ataque terrorista de la historia de Estados Unidos agregando "Alivia también el dolor de las familias que todavía sufren y de todos los que han perdido a sus seres queridos en esta tragedia. Dales fortaleza para seguir viviendo con valentía y esperanza", rezó Benedicto XVI.
En el viaje de Benedicto XVI cabe resaltar diferentes datos como lo es que a sido el primer Papa que visita la “Zona Cero”, su santidad festejó su aniversario numero 81 el pasado miércoles y es el primer pontífice que ha celebrado misa en la catedral de Nueva York, además de visitar una sinagoga en dicho país.
Otro de sus actos en público, Benedicto se reunió en Washintong con el mandatario estadounidense, George W. Bush y pronuncio un discurso en la sede de la ONU centrándose en la defensa de los derechos humanos y abogando por un trato humano ante los inmigrantes en estados unidos que en su mayoría son latinos y católicos.
Durante su viaje, el máximo líder de la religión católica demostró su malestar ante el gran número de victimas de sacerdotes pedófilos; además de reunirse con un grupo limitado de personas afectadas por este mal.
Una prueba de esto es el queridísimo profesor Luís Esquivel (esto último fue sarcasmo) quien se encarga de hacerme sentir la más pero más mediocre de las periodistas futuras a egresar de la Facultad de Ciencias de la Comunicación, he llegado a pensar que su trabajo más que impartir sus conocimientos a los futuros comunicólogos en mencionada institución, su función real es la de ser un filtro, un enorme filtro del cual solo acreditaran un porcentaje mínimo de los estudiantes que van en busca del sueño periodístico y claro esta que dentro de esa mínima cantidad de afortunados, otra cifra aún mas pequeña es la que quedara de porvida con un lastre psicológico en honor a este hombre; pero volviendo al punto de las sorpresas este hombre me dio una de las pocas sorpresas más dulces y placenteras en este día y es que me califico mi penúltima tarea de Periodismo Internacional con esta frase: “Muy buena redacción con excelente entrada noticiosa. Un solo error: yankees. (con doble e)”, bueno un error lo tiene cualquiera, eso que ni que!!
En fin los dejare con mi tareita que en verdad me costo un rato, un gran rato de búsqueda de información y otro rato de tirarle un verbo marcador…
Seis días de Benedicto en USA

El mensaje de paz y armonía que el sumo pontífice proclamó por el vecino país, dejo un agradable sabor de boca y una gran carga de esperanza ante las atrocidades que acongojan a los norteamericanos y el resto del mundo
Sandra Moreno.- “Que Dios bendiga a Estados Unidos” fue la frase que exclamó el Papa la noche del domingo durante su visita al mencionado país, esto durante la ceremonia de despedida que fue oficiada por el vicepresidente estadounidense, Dick Cheney, para después abordar el avión que se encargaría de trasladar al pontífice hasta Roma.
Durante la misa efectuada en el estadio de béisbol de los Yankes, en el barrio Bronx a donde acudieron 55,000 fieles, Benedicto XVI dijo: “Todos los signos externos de identidad, todas las estructuras, asociaciones o programas, por válidos o incluso esenciales que sean, existen en último término únicamente para sostener y favorecer una unidad más profunda que, en Cristo, es un don indefectible de Dios a su Iglesia".
Durante los seis días que duró la visita de su santidad a las tierras norteamericanas, realizó varias visitas en donde resaltó sin lugar a dudas su presencia en la denominada “Zona Cero” lugar en donde quedo el triste recuerdo de los atentados a las Torres Gemelas el pasado 11 de septiembre del 2001.
"Te pedimos que por tu bondad concedas la luz y la paz eternas a todos los que murieron aquí", dijo el Papa, tras arrodillarse unos minutos en silencio frente al lugar del peor ataque terrorista de la historia de Estados Unidos agregando "Alivia también el dolor de las familias que todavía sufren y de todos los que han perdido a sus seres queridos en esta tragedia. Dales fortaleza para seguir viviendo con valentía y esperanza", rezó Benedicto XVI.
En el viaje de Benedicto XVI cabe resaltar diferentes datos como lo es que a sido el primer Papa que visita la “Zona Cero”, su santidad festejó su aniversario numero 81 el pasado miércoles y es el primer pontífice que ha celebrado misa en la catedral de Nueva York, además de visitar una sinagoga en dicho país.
Otro de sus actos en público, Benedicto se reunió en Washintong con el mandatario estadounidense, George W. Bush y pronuncio un discurso en la sede de la ONU centrándose en la defensa de los derechos humanos y abogando por un trato humano ante los inmigrantes en estados unidos que en su mayoría son latinos y católicos.
Durante su viaje, el máximo líder de la religión católica demostró su malestar ante el gran número de victimas de sacerdotes pedófilos; además de reunirse con un grupo limitado de personas afectadas por este mal.

